Imaginario patriarcal: de Eva a Jennifer López

Sin duda

Para mejorar sus recursos –cuenta Boccacio en el Decameron– un cura iba de feria en feria llevando diversos productos al mercado que transportaba en una yegua. En la ruta conoció  a un tal Pedro, que hacía con un asno el mismo oficio. En uno de sus viaje hizo noche en la casa del compadre Pedro y durmió en el pajar , junto a su yegua. De día contó a la mujer de Pedro que él era capaz de transformar la yegua en un bella joven. La mujer se lo contó a su marido agregando que el cura podía transformarla a ella en yegua con lo cual harían doble beneficio. Pedro aceptó que el cura le comunicara su ciencia. Y se dispuso a sujetar la vela y no moverse mientras se realizaba la metamorfosis. Pero cuando se trató de colocar la cola, Pedro comenzó a gritar y a tirar al cura de la sotana. El clérigo le acusó de impedir que se cumpliera el prodigio y la mujer, a quien le había gustado la cosa, furiosa, culpó a su marido de haber dañado los negocios y comprometido el destino de él y de su familia.

 

 

1)   Goya: La Maja desnuda: pubis angelical

2)   Aldorfer: Lot y sus hijas. (Verve.nº4)

3)   An. s. XV: Baño a vapor, B.N. Ms. Francia. Verve, Nº4

4)   ¿Vanitas? La Bella Helana, Cleopatra y Lucrecia, en la degradación de la vejez, Verve Nº4)

5)   Bronzino, Agnolo: Alegoría del tiempo y del amor, en MaCorquadale: Renaissance, 222

6)   Tulouse Lautrec: En el salón: Museo de Albi.

7)   ¿Forma parte el lesbianismo de la imaginería patriarcal? Foto japonesa del s. XIX. Verve Nª3

8)   Rubens: Susana Fourment: Retrato

9)   Rembrandt: Retrato de mujer

Nota: En el caso de Rembrandt y de Rubens, del retrato de sus respectivas esposas. Ellas no se ofrecen al espectador, por ello su mirada es hacia el pintor (Rubens, o hacia el horizonte, Rembrandt.

10)Tintoreto: Susana y el viejo: Pubis angelical

11)“La yegua del compadre Pedro” Le Decameron de Bocacce: MS. S.XV. De los duques de Bergoña, Bibl de L’Arsenal

Id. Lavis de Chagall, en Revue Verve 1950

12) Urs Graf, 1521: Aristóteles y Campaspe: ; en Imagen de la mujer:

13) An. Aristóteles y Campaspe Alegoría de la dominación de la  mujer sobre el hombre, popular en la Edad Media y en el Renacimiento florentino, la mujer puede también ser llamada Phyllis (temas análogos: Sansón y Dalila y Hércules y Omphalo (Reina de Lidia, que lo viste de mujer).Aristóteles previno a Alejandro contra su cortesana favorita. Esta en venganza, sedujo al filósofo y le pidió que como prueba de amor aceptara que lo cabalgara

14) Warhol: Jackelin Kennedy; en Imagen de la mujer:

15) Merelny Monroe

16) Fouquet. Agnes Sorel; en Imagen de la mujer:

17) Fouquet: La Virgen de Melun; en Imagen de la mujer: Las representaciones plásticas de las comunidades sacras: vitrales, primitivos flamencos. En la Epifanía. Los pastores tienen los rasgos de los campesinos flamencos. La Virgen María parece la hija de un comerciante toscano, cuando no la cortesana del rey como es el caso de la Virgen de Melún de Jan Fouquet inspirada en Agnes Sorel (cf.). Los donantes aparecen con sus trajes burgueses, incluso van ataviados con las mejores telas que ellos mismos fabrican. Las creaciones visuales ponían los misterios religiosos al alcance de las masas y los que nos puede parecer incongruente hoy les parecía perfectamente natural a los fieles de la Edad Media (Ojo: Otro tema es la aproximación cultural que cada época o las diferentes comunidad tienen respecto a la imagen). El espíritu medieval no imaginaba la historia como una cadena infinita de causas y efectos ni de rupturas radicales entre le pasado y el presente. Para la historia providencial todos los acontecimientos eran contemporáneos, pues estaban ligados a la Providencia Divina. El hic et nunc no es un momento en un proceso terrestre, sino algo que siempre ha estado y que estará en el futuro. Es la percepción desde la simultaneidad que caracteriza la visión “primitiva” (Ojo se aplica esto al espacio medieval, como por ejemplo: “El martirio de Saint Denis?). Es con la perspectiva que el tiempo no es más un flujo que pasa por la obra, sino un momento único. Esa es la idea de modernidad, propia del pensamiento moderno

18) Mel Ramos (varias)

19) Ingres La odalisca y la esclava, 1842, ; en Imagen de la mujer:

20) Baldung Grien; La Joven Bruja y el Dragón, 1515; en Imagen de la mujer:

21) Limbourg: Purgatorio; en Imagen de la mujer:

22) Courbet: sexo. El arte erótico

23) Tmara de lempika:  Duquesa de La Salle, 1925, ; en Imagen de la mujer:

24)  Buscar: Fiida Khalo

25) Jennifer López

La mujer y el agua.:

1)   Una constante la mujer y el agua:  millares de imágenes desde “el nacimien de Afrodita” de Boticelli, A Jennifer López (Ojo: Imaginario patrimonial). Particularmente asociada al deseo de evasión (vacciones) cuando se dirige al hombre le propone lo que es por excelencia el objeto del deseo para derivarlo hacia otro objeto, que está promocionando (las vacaciones), Sin transgedir nungún tabú propone a la mirada un cuerpo lo más cercano posible del estado de naturaleza. La mujer casi desnuda evoca el famosos paraíso terrenal, de donde fue expulsado el hombre por su pecado. Al evocar el mundo antes del pecado invita a repetir el pecado. En el paisaje siempre está presente el agua, ni la montaña, ni la nieve ni el bosque, porque sólo el agua desnuda con naturalidad.

2)   Aparte de lo dicho hay entre la mujer y el agua afinidades culturales. En las cosmogonías el agua tiene numerosos significados simbólicos. 3 fundamentales: fuente de vida, purificación, regeneración. El nacimiento de Afrodita de Boticelli. La mujer que surge del agua es un prmesa de sexualidad y un nuevo comienzo. Si le añadimos el pelo suelto, signo de abandono y disponibilidad.. Alude a aspectos de libertad, la disponibilidad del sexo débil. Una expresión corriente que alude a este aspecto simbólico, es “soltarse el moño” en Chile.

3)   Otro elemento que se asocia a este masaje erótico, asociado a las vacaciones , es l exotismo. En el imaginario occidental la chica li bre y bronceada que avanza hacia nosotros haciendo saltar gotas a su alrededor remplaza a las odaliscas de Ingres, a Gl las tahitianas  de Gauguin. La imagen renuncia a cualquier disposición de tiempo o singularidad del espacio. Es simplemente una disposición de símbolos.. El clima es erótico, misteriosa, avanzando hacia el mar o hacia nosotros, en ralentí. Es más una figura onírica que una promesa inmediata.

4)   Es un fantasma masculino que, al volverse  una forma estereotipada del imaginario occidental , transforma el fantasma en mito.

Pendientes:

La cautiva, civilización y barbarie: La imagen de la mujer blanca raptada por el indio, es la expresión misma de la barbarie atacando la civilización. Es pues una civilización UASP. El  indianismo es un rasgo común. El arte es además portador de las concepciones políticas de la época. El rapto de la mujer blanca, es un grabado que está en el centro de la ideología política del progreso del siglo XX. Representa la imagen más fuerte de la idea de barbarie de Sarmiento (Fig. 72).

Citas Sobre la mujer en Cien Nombres:

Al esclavo ni siquiera la identidad familiar le es permitido guardar. Vendidos a diestro y siniestro, separados de sus padres, esposas, mujeres e hijos, eran marcados al fuego cuando querían escapar y quemados vivos cuando invocaban a sus dioses. (MRM, p. 38)

Cuenta Mariño de Lovera que, después de saber la muerte de todos sus compañeros en Concepción, el capitán dijo: «que los que allí estaban eran bastantes para conservar en todo el [Reino] la prosapia española, conservándola, y dilatándola con más aumento y restando con ventaja lo perdido». A lo que apuntó un indio: «¿Pues qué mujeres tenéis vosotros para poder llevar adelante vuestra generación, pues en la fortaleza no hay ninguna?» «No importa» ‑respondió el capitán‑ «que si faltan mujeres españolas ahí están las vuestras, en las cuales tendremos hijos que sean vuestros amos.» (Mariño de Lovera, p. 44)

El capital que representaba la mujer criolla, que si se liberaba de sus trabas morales ‑como lo deseaba Alberdi‑ podía asimilar al inmigrante, se mostró muy pronto ineficaz. (MRM, pp. 56-57)

Una cultura hablada en lunfardo, hijo del cocoliche; cantada por el tango que expresa sus problemas, sus nostalgias del «paese», la falta de mujeres: el 71% de los inmigrantes eran varones. El varón del tango es un macho sin mujer, es el machismo frustrado de Mi noche triste, Chorra y tantos otros; la crisis económica: Yira yira…, la crisis de valores: Cambalache; la movilidad social, grotesca por lo abrupta: Niño bien… (MRM, p. 57)

El bolero interpreta la sensibilidad de una segunda o tercera generación de descendientes de inmigrantes, ya instalados en la vida, amantes de la sociedad de consumo, con una imagen distinta de la mujer. Una generación convencida de que el matrimonio da respetabilidad. La mujer es la otra, la muñeca de lujo. No como en el tango, donde el sentimiento no se somete a convenciones sociales, en el bolero pasa por ellas: por eso la mujer es pérfida, pecadora, se tiene un departamentito para los encuen­tros furtivos, donde se ven con complejo de culpa: Pecado. Pero también es respetable, porque representa valores de una clase que «se ha adecenta­do». De la mina pasamos a la señora, del tuteo o el voseo: «Te vi pasar tangueando altanera», «vos, tu vieja y tu papá», al ustedeo: «usted me desespera, me mata, me enloquece y hasta la vida diera por perder el miedo de besarla a usted». La mujer ya no se aborda fácilmente… El deseo de ser «persona decente» es lo que caracteriza a las clases medias. (MRM, p. 58)

Es manifiesto en la carta citada a Manuel Estrada, donde le dice que se ha consagrado con su voz y con su pluma «a la confraternidad de todos estos pueblos, a la defensa de todos los desheredados, fueran chinos o quechuas en Perú, fueran rotos y huasos o araucanos en Chile, sean gauchos o indios en la Argentina: durante esos tres años dedicados a pedir práctica leal de los principios democráticos, educación de la mujer americana para precipitar el porvenir de América. Nunca he dejado de invocar a América para que me secundara en la santa obra que no debe un solo hombre realizar». Creía Hostos firmemente en la educación como medio de unir América, para «formar una patria entera con los fragmentos de patria que tenemos los hijos de estos suelos». (EMHostos, p. 80)

De mucho más trascendencia fue, sin embargo, que los colonizadores negasen a los aborígenes el derecho a seguir creyendo en sus dioses y a respetar sus autoridades tradicionales; que los hayan persuadido de que sus monumentos eran obras groseras y heréticas, y de que la belleza debían buscarla en las formas del conquistador; que los hayan convencido de que eran feos y de que hasta sus propias mujeres preferían a los hombres rubios de barba florida; que los hayan hecho callarse para autorizarlos a hablar sólo con la voz del dominador, les hayan censurado el modo de vestir, de contraer matrimonio; les hayan impedido «pensar en indio», para exigirles, bajo la amenaza del fuego de los arcabuces y del infierno, que pensaran en católico español. La negación de esos referentes culturales es lo que llamamos etnocidio. (MRM, p. 85)

«Y esta voluntad general, que no es más que la de la mayoría, comprenderá seguramente la de las mujeres, la de los niños, la de los dementes, la de los estúpidos, es decir, la de todos aquellos cuya voluntad nada dice porque nada entienden de asuntos políticos.» (Arosemena, p. 94)

«La América del Sud posee un ejército a este fin, y es el encanto que sus hermosas y amables mujeres recibieron en su origen andaluz, mejorado por el cielo espléndido del Nuevo Mundo. Removed los impedimentos inmorales que hacen estéril el poder del bello sexo americano y tendréis realizado el cambio de nuestra raza, sin la pérdida del idioma ni del tipo nacional primitivo.» (Alberdi, p. 98)

La barbarie del genocidio no tuvo límites. Se pagaba una libra esterlina por «orejas»; pero cuando vieron que andaban muchos desorejados, exigieron para pasar por caja, la cabeza, los testículos o los senos de las mujeres. (MRM, p. 101)

Pérez de Barradas parece explicar la conquista y el mestizaje por una verdadera obse­sión sexual: las indias no soñaban sino con ser fecundadas por los conquistadores. Su libro re­presenta la respuesta del hispanismo al indigenismo de la década anterior. Critica a Las Casas afirmando que la Brevísima Relación rezuma sadismo y anormalidad psicológica, que era un enfermo mental, paranoico, y que es la calumnia absoluta. La desaparición de los indios la atri­buye a las enfermedades, y a que fueron abandonados por sus mujeres; pero, cuando se refiere al mismo fenómeno durante la república, piensa que se trata de un genocidio. Se diría que con la independencia los indios recuperaron la buena salud y, de paso, sus mujeres. (MRM, p. 193, nota 87)

Dos años más tarde, Manuel Beingolea, escrutando el rostro de la mujer india, decía: «No revela inteligencia, ni imaginación, ni razón, ni siquiera senti­do común.» (Beingolea, p. 224)

«los Godos y los Araucanos, tan diferentes en su aspecto físi­co, poseían ambos, con la misma nitidez y fijeza, todos los rasgos característicos de lo que los entendidos llaman psicología varonil o patriar­cal, en la que el criterio del hombre prima en absoluto sobre el de la mujer en todas las esferas de la actividad mental». (Nicolás Palacios, p. 230)

«La mezcla de razas las mejora… y creo que estos mestizos tienen más ingenio, sagacidad y luces, que los hijos de pa­dres y madres españoles.» (Azara, p. 302)

Sólo así, por lo demás, la identidad puede ser auténticamente liberadora. Puede inscribirse en los designios la liberación del hombre, de las razas, de las clases, de la mujer. (MRM, p. 318)

Ángeles, la mujer emblemática, se orienta sin cesar hacia el presente y el futuro: «No tengo pasado… Por eso se me pegan todas las cosas que me caen encima, todas las causas, todas las ideas… » (MRM, p. 390)

El ejemplo más notorio fue el juicio de Atahualpa. Lo condenaron a muerte por rebelión, contra un rey que no conocía, por idolatría, a pesar de que él era reconocido como un dios por su propio pueblo, y por incesto, cuando la única mujer con la que podía legítimamente contraer matrimonio era su hermana. (MRM, pp. 394-395)

Hay decenas de anuncios publicitarios donde se usa la publicidad subliminal: mujeres que toman un helado”mágnum” como un felación. El producto resulta así tan atractivo como una imagen erótica.  Además sin que el lector lo perciba. Lo productos resultaban  en sí mismo eróticos. El ojo humano ve mucho más de lo que creemos. (Cf. GARCÍA MANTILLA, Eduardo: Subliminal. Escrito en nuestro cerebro, Madrid, Bitácora, 1990.).

Imaginario patriarcal.

 

Una de las causas del machismo corriente es que el genérico masculino se confunde con el masculino específico. Ej. Los mexicanos prefieren la tequila al güisqui, también prefieren las hembras bravas…En el primer caso engloba a ambos sexos, en el segundo sólo a los hombres. Los lingüistas  dicen que le día que se alcance un equilibrio es decir que en el genérico cada día se incluya más la mujer, en ese tiempo se acabarán los sexismos relacionados con la lengua. En la imagen no hay genérico masculino.

Incluso el lenguaje progresista: Una famosa canción de la transición española de Jarcha. Libertad sin ira: “…Pero yo sólo he visto gente / que sufre y calla dolor y miedo, / gente que tan sólo pide / su pan, su hembra y la fiesta en paz”

Hay centenares de frases y centenares de imágenes con el sexismo anclado contribuyen cada día a proclamar subliminalmente un papel inferior de la mujer, a atribuirle una función secundaria en la sociedad.

Ojo MRM El síndrome de Eva. Síndrome social de la responsabilidad de Eva. “Tentar a Adán”. Se encuentra incluso de forma inquietante en numerosas sentencias que rechazan el delito de violación argumentando que le hombre fue provocado por la mujer…

La mujer y el agua.:

5)   Una constante la mujer y el agua:  millares de imágenes desde “el nacimien de Afrodita” de Boticelli, A Jennifer López (Ojo: Imaginario patrimonial). Particularmente asociada al deseo de evasión (vacciones) cuando se dirige al hombre le propone lo que es por excelencia el objeto del deseo para derivarlo hacia otro objeto, que está promocionando (las vacaciones), Sin transgedir nungún tabú propone a la mirada un cuerpo lo más cercano posible del estado de naturaleza. La mujer casi desnuda evoca el famosos paraíso terrenal, de donde fue expulsado el hombre por su pecado. Al evocar el mundo antes del pecado invita a repetir el pecado. En el paisaje siempre está presente el agua, ni la montaña, ni la nieve ni el bosque, porque sólo el agua desnuda con naturalidad.

6)   Aparte de lo dicho hay entre la mujer y el agua afinidades culturales. En las cosmogonías el agua tiene numerosos significados simbólicos. 3 fundamentales: fuente de vida, purificación, regeneración. El nacimiento de Afrodita de Boticelli. La mujer que surge del agua es un prmesa de sexualidad y un nuevo comienzo. Si le añadimos el pelo suelto, signo de abandono y disponibilidad.. Alude a aspectos de libertad, la disponibilidad del sexo débil. Una expresión corriente que alude a este aspecto simbólico, es “soltarse el moño” en Chile.

7)   Otro elemento que se asocia a este masaje erótico, asociado a las vacaciones , es l exotismo. En el imaginario occidental la chica li bre y bronceada que avanza hacia nosotros haciendo saltar gotas a su alrededor remplaza a las odaliscas de Ingres, a Gl las tahitianas  de Gauguin. La imagen renuncia a cualquier disposición de tiempo o singularidad del espacio. Es simplemente una disposición de símbolos.. El clima es erótico, misteriosa, avanzando hacia el mar o hacia nosotros, en ralentí. Es más una figura onírica que una promesa inmediata.

8)   Es un fantasma masculino que, al volverse  una forma estereotipada del imaginario occidental , transforma el fantasma en mito.

9)   La mujer y el agua forma parte de esas “imágenes primordiales”, que Jung, denomina arquetipos.

Imagen patriarcal: Comparación referida a la imagen de la mujer:

En Mucha está datada, como lo atestigua todo un movimiento estilísitoc: Jugendstil, modernismo, art nouveau, Modern Style. Mucha nos muestrta una representación datada de la feminidad. No es la feminidad  pero expresa el estatuto de la mujer en la Belle Epoque. Interpretación que apoya el tratro y el music hall, la literatura y la moda, que proponen una imagen voluptuosa y blanda de la mujer, una mujer que se abandina. Por el contrario la década del 20 propone una imagen de la mujer casi geométrica, que rechaza el arabesco (Cf. Tamara). Si evoca la sexualidad ni está hecha en absoluto de lascivia y abandono. Las reivindicaciones feministas (á la garconne) han modificado la concepción  dominante de la sexualidad. Los cabellos cortos tienen valor de manifiesto.

Elucubración: Podemos divagar sobre el lenguaje de la línea y decir que el arabesco es una línea machista y gozadora de mentalidad preindustrial, que la línea recta  dedicada al culto de la máquina y de la velocidad (que Chaplin puso de manifiesto en Tiempos Modernos), marcada por un principio de liberación de la mujer. Es preciso señalar entre época y época este cambio de estilo, un cambio de simbolismo en la oposición hombre/mujer. A lo largo de los años 20 la imagen de la virilidad está asociada inconscientemente a la de energía creadora ¿y la mujer? (cf.p. 191.) ¿tiene algo que ver esta imagen de la virilidad con el fascismo?

El imaginario patriarcal

1)   Comienza con la forma es que la mujer es vista (representada en el arte) Es un objeto visual: el desnudo es el género que la encarna. Los primeros desnudos de la tradición representan a Adán y Eva. Eva ya es portadora en ellos de lo que llamaría “la maldición del Génesis”. El machismo es la maldición del Génesis: “Y dijo Dios a la mujer: “multiplicaré los trabajos de tus preñeces. Parirás con dolor los hijos. Y buscarás con ardor a tu marido. Que te dominará”.En la Edad  Media se ilustraba esta tradición escena por escena. (Fig. Cf. Pol de Limburg, p.56)

2)   El espejo: La Vanitas, símbolo de la vanidad de la mujer que se mira desnuda en el espejo. Si el desnudo femenino hecha para el placer del hombre, aparece mirándose en un espejo condena incluso moralmente a la mujer.

3)   Lo que caracteriza el desnudo femenino en Occidente es la pasividad de la mujer. Se ofrece a a contemplación. Es muy distinto del desnudo femenino en otras culturas: hindú o precolombina. Lo más corriente es que la desnudez esté asociada al amor sexual, donde en las esculturas precolombinas la mujer aparece tan activa como el hombre. Kenneth Clark, en The Nude, distingue entre estar desnudo, que es simplemente estar sin ropas y el desnudo que es una forma de arte. Aunque sea en fotos el desnudo está siempre convencionalizado según una tradición artística. El protagonista principal del desnudo es el espectador que está en frente. El  amante es el espectador. Incluso en los cuadros que aparece un amante masculino, rara vez la atención de la mujer está centrada en él. En la mayoría de los casos mira al espectador, sea directamente o a través del espejo. Es un genéro para voyeurs. Por eso es en mayor o menor grado una provocación sexual (Fig. Cf. Bronzino: Alegoría del Tiempo y del Amor) La actitud de Venus no tiene nada que ver con el beso, se ofrece al espectador. La imagen esta pensada para atraer su sexualidad. Y nada tiene que ver con la sexualidad de ella.. Lo que se reafirma por la tradición occidental del pubis angelical. Moralmente era preciso minimizar la pasión sexual. Las mujeres estaba destinadas a alimentar apetitos no tener apetitos propios. El vello se asociaba con la potencia sexual, con la pasión, o con la muerte que es el fin la coquetería femenina (Cf. Hans Baldung Grien (1483-1545): Tres Edades de la Mujer, Madrid, M. Del Prado,  p.79..) por eso probablemente causó tanto escándalo La Maja desnuda de Goya.

Feminismo y vanguardia:

 

Una de las cuestiones principales de las reivindicaciones de comienzos del siglo XX, aparte de las reivindicaciones de clases, fue la lucha por los derechos de la mujer. Las sufragistas planearon cuidadosamente el imaginario: El movimiento adoptó colores propios: morado, blanco y verde  y trajes especialmente diseñados. En el arte se expresó a través de artistas como Claude Cahun ( 1894-1954) Se vinculó a los comunistas y a los surrealistas. Su obra basada en al autorretrato con constante modificación de su propia apariencia, exploraba un repertorio de identidades cambiantes y estaba en relación con su lesbianismo. Mostraba una mascarada paródico de roles femeninos estereotipados y su rechazo  adaptarse a ellos. Fue una militante antinazi. Famosa fue la bandera que colocó en una Iglesia, que decía: Jesús es grande, pero Hitler lo es más: porque Jesús murió por la gente, pero la gente muere por Hitler”.Fue detenida en 1944 y condenada a muerte por la GESTAPO, indultada posterioemente pasó un año en prisión.

Arte del Nazismo y a imagen de la mujer:

La superioridad aria: la inteligencia y la belleza aria, excluían la fealdad de la “impureza” del otro: Así la estética aria se hacía cómplice de la exclusión. Era otro aspecto de ese discurso simbólico –esta vez centrado sobre la anatomía- que vehiculaban las concertaciones. Los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936; fueron la oportunidad del fascismo para adaptar sus concepción del arte de masas al espectáculo político: Leni Reifensthal, filmó Olimpia. A propósito de los Juegos se quiso poner de relieve el ideal femenino y  el masculino  . La imagen de la mujer debía ser objeto de una doble lectura, debí asociar dos temas contradictorios: el de la luchadora alemana con sus sumisión doméstica. La luchadora alemana ponía su fuerza al servicios de la esfera doméstica y el cuidado de los hijos. Por su parte la imagen del hombre propagaba fábula apologética que estaba en la base de la concepción orgánica del estado. El cuerpo era el modelo del Estado. Como las partes del cuerpo debía la sociedad actuar en armonía, pero no en igualdad.

Heroína:

Imagen puritana de la mujer y de la familia monogamica (la novia eterna). Eterna compañera del héroe. Hasta los años 70 idealizada y asexuada.

América Latina:  Comenzar con la mujer salvaje, la mujer caníbal: grabados de Américo Vespucio: de de Bry; La salvaje de los senos pendientes, detalle de la portadilla de de Bry, los diferentes imágenes de la mujer en la iconografía, pasando por la cuadros de las castas y el mestizaje para terminar con el mestizaje indio y negro. Terminar con la Malinche y La Virgen de Guadalupe. A su vez la hipóstasis de la Virgen de Guadalupe con Wonder Woman. Entre los artistas chicanos se ha desarrollado un arte de resistencia, como “El grito del rebelde” de Rupert García (Fig. 141). Símbolo de esta rebeldía es  la Virgen de Guadalupe, que se ha convertido en una referencia constante de identidad para los chicanos, en particular para la mujer chicana. Ella es la defensora de su pueblo. Buscando dinamizar su imagen la han convertido en un superhéroe femenino. Produciendose un extraordinario sincretismo iconográfico entre la imagen de la Virgen de Guadalupe y Wonder Woman. Ejemplos sorprendentes son los autorretratos de Yolanda López; y, sobre todo, el grabado en linóleo de Esther Hernández: “La Virgen de Guadalupe defendiendo los derechos de los chicanos”, en el que se la ve de karateka,  cinturón negro (Figs. 142-143-144-145) .

Machismo sexual origen colonial: Su origen viene de la historia de la conquista, de la multiplicidad de concubinas indias y del número de hijos que se le calculaba a cada conquistador. En el siglo XVI se llamaba al Paraguay “El Paraíso de Mahoma”; porque allí cada español podía tener entre veinte y treinta concubinas. Y los historiadores acreditan que Francisco de Aguirre, natural de Talavera de la Reina, procreó en Chile cinco hijos legítimos y más de cincuenta mestizos (Cien …43).

En la primera mitad del siglo XX se renuevan en España las teorías sobre la inferiorirdad del indígena y del mestizo y se rehabilita la idea de un orden natural de la sociedad marcado por el color de la piel. Son la teorías de la pigmentocracia, desarrolladas durante la colonia, y de las que daban testimonio los cuadros del mestizaje. Estas concepciones son reflotadas en la obra de Pérez de Barrada, premiada por la Academia de la Historia en 1951, Los mestizo de América, Desde luego da una interpretación donjuanesca de la Conquista: las indias no soñaban sino con ser fecundadas por los conquistadores. Eso explicaría la desaparición del indio y no la violencia de la conquista?

Mujer india: Manuel Beingolea “Sicología de la mujer india” (1909), escrutando el rostro de la mujer india decía: No revela inteligencia, ni imaginación, ni razón, ni siquiera sentido común.

Martínez Estrada (“Imagen de Martín Fierro”, Cuadernos Americanos, México 1948, Nº5), intenta penetrar en la sicología del argentino a través del análisis del resentimiento: Central en su análisis es el de ver que Resentida quedó la india violada por el español y transmitió la inquina a su hijo. Sobre esa realidad de resentimiento se habría asentado un modo de vida, marcado por el rencor y el encubrimiento, particularmente en las ciudades

Reivindicación de la mujer negra por Marcus Garvey: La UNIA (asociación universal para el mejoramiento del negro) impartió cursos para crear el sentimiento de autoestima entre los niños negros: se les daba lecturas apropiadas, se ls enseñaba religión mostrándoles ángeles negros y a las niñas se les daba muñecas negras para que jugaran.

Pese a los focos tribales, que siguen existiendo en el planeta, la idea de humanidad ha avanzado -con pasos de paloma, pero ha avanzado- es tarea nuestra impedir que retroceda y contribuir a ese avance. Hasta hace apenas veinte años nadie reconocía ni la inteligencia ni la belleza negra. La mujer negra era pintada como expresión de estupidez y fealdad (Fig. 91): Hoy son Premios Nóbeles de Literatura y reinan en las pasarelas de la moda. Entra la imagen de la criada gorda de lo que el Viento se llevó  (Fig. 92)y la estilizada Noemí Campbell (Fig.93) hay apenas los años  que tienen en esta sala el que habla, pero hay años luz de distancia en el camino de la inteligencia y perfección  del sentimiento de lo humano. Como la que hay entre la Venus Hotentote (Fig.94), que fue presentada a comienzos del siglo XIX, como un fenómeno esteatopígico. Objeto de curiosidad y no de deseo y esta otra de la Campbell (Fig. 95), en más o menos la mismo posición, en que lo que único que  no se puede decir es que no sea objeto de deseo

¿Qué mujeres son emblemáticas de un país? Para la mujer de Pionochet- Emblemática de Chile fue doña Inés de Suárez

La mujer

Derecho a voto

Chile: el 21 de diciembre de 1948 adquirió ekl derecho a voto.

Mariano Picón Salas, en Ensayos escogidos,  p.52; hablando de lima dice: “También la cultura religiosa –antes de que penetraran las formas de España- marcaba esta divergencia: En la costa predominaba el culto lunar, …, mientras que en las alturas serranas …. surgió el culto solar. Un Perú masculino y un Perú femenino coexistían ya cuando llegaron los conquistadores de España. Y Lima, la más femenina y la  más grácil entre todas las ciudades de América, antes de nacer ya estaba bajo la devoción de la luna… La luna de  la costa peruana pedía en aquellas noches de la prehistoria su vruento tributo de vírgenes”

La moderna Lima de enlaza en su espíritu femenino y lunar con aquellos cultos de otros días: Más que una tierra épica es una tierra lírica: más que las piedras varoniles del Cuzco pintó y modeló el adobe costero o hizo de la madera fragante –en el enrejado de balcones y celosías- un como ornamento y ampulosísimo arte del encaje. La mujer santa, sin perder la coquetería, como su juvenil limeñísima Rosa de Lima; o la cortesana, sin perder la devoción, como la Perricholi, son los dos arquetipos, las dos creaciones más reveladoras de su cultura

cf. Grabado de Rugendas, ca