Hommage a Pablo Picasso

Hommage a Pablo Picasso PARÍS 1966-1967. Jean Leymaire. Peintures Grand Palais- Dessins, Sculptures, Céramiques Petit Palais, Paris 1966-1967.

El Catálogo de la Exposición Retrospectiva del Grand y del Petit Palais, la mayor muestra jamás expuesta del genio español!, constituye una cíe los obras mas importantes para el estudio de Picasso. El hecho de que en él se reproduzcan todas las piezas expuestas, pone en nuestras manos una riquísima iconografía, que reproduce todas las fases por las que ha pasado su pintura, escultura, dibujo y cerámica.

El tomo se divide en dos volúmenes, de acuerdo al lugar en que se encontraban expuestas las obras: Las pinturas en el Grand Palais y el resto en el Petit Palais. La retrospectiva permitió por primera vez al público y al crítico apreciar en una visión directa toda la evolución artística de Picasso. Trabajos de sus años adolescentes, desconocidos para la mayoría de nosotros, fueron expuestos por vez primera; dibujos de yesos clásicos de los años 1893 o 1894 y retratos de un realismo social, que en nada desmerecen a las mejores pinturas del género en el siglo xix.

Todas ellas realizadas cuando el artista solo contaba entre 12 y 14 años.

Un grupo de telas de los años 1900 testimonian la influencia lautreciana que afecta al recién llegado a París y anuncian esa tendencia expresionista que se continúa en “la época azul” y que renace muchas veces a lo largo de la obra de Picasso, alternándose con sus períodos clásicos. De la “época azul” falta una de sus mejores telas, “La Pareja”, pero en compensación se encontraba allí el dibujo preparatorio de ella, mucho menos conocido.

Extraordinario es el ciclo que culmina con la ejecución de “Les Demoiselles d’Avignon” (1906-1907). En la exposición no solo se encontraba expuesto el gran óleo, sino también la mayoría de los dibujos preparatorios, lo que permite seguir muy de cerca la acuñación de este nuevo lenguaje que conducirá al artista a la problemática cubista. El Cubismo aparece como la época mejor documentada: numerosas telas de la “época cézanneana” (1907-1909) y de la “época analítica” (1910-1912), desde los geniales retratos de Ambroise Vollard (1909-1910) y de Wilheim Uhde (1910), hasta obras como el “Clarinete” (1911) ; importantísima porque en ella el lenguaje analítico se agota, transformándose en un hermetismo que el artista debe abandonar antes de caer en la abstracción. “Nature Morte a la Chaise canee” es una de la primeras obras en la que se introduce el “collage”, innovación con la que se abre la “época sintética” (1912-1914) que aspira a dar una nueva representación de la realidad. Numerosos trabajos del periodo posterior a 1914 nos dan asimismo una visión de la evolución del cubismo picassiano en que el color vuelve a adquirir primacía. Los cuadros de la serie “Ma jolie” (1914) y la versión de “Les Trois Musiciens” (!921) del Museo de Filadelfia son los mejores ejemplos.

Cerca de diez grandes telas del “período neoclásico” y las “Trois Danseurs” (1925) con la que se inaugura la “época Dinard” continúan la historia de su pintura, la que vuelve durante la guerra a dar curso a la tendencia expresionista. La exposición comprende telas hasta 1965, en las que se advierte la acentuación creciente de una tendencia erotizante, en una técnica de factura muy veloz, un poco como los “graffiti” pornográficos de los retretes en que la malicia se expresa con premura.

Así la pintura, tal la escultura. En ella se patentizan más o menos las mismas tendencias señaladas, enriquecidas quizá por el mayor juego con los materiales y con la forma que permite la plástica. Entre las piezas más importantes figuran obras como “Chevre” (1950), “Petite fille sautant a la corde” (1950), “La Grue” (1952), “La Guenon et son Petit” (1952), que nos demuestran el genio demiúrgico y metamorfoseador de Picasso; quien, con los elementos más heterogéneos: autos de juguete, canastas, tenedores, cucharas y azadones es capaz de recrear formas y dar vida a nuevas imágenes de la realidad.

Las obras más importantes que estuvieron ausentes de esta exposición fueron “Guernica” (1937) en depósito en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y las de la “época de Antibes” que forman un ciclo de cerca de treinta pastorales del año de 1946 y que conserva el Museo de esa ciudad.

El valor científico del Catálogo se acentúa por el hecho de que cada reproducción viene acompañada de una pequeña historia de la obra, así como de una lista, muy completa, de las monografías que sobre ella se han escrito. Otros de sus méritos es el de reproducir una antología de pequeños textos del artista  y de poetas como Aragón, Eluard v otros.

Uno de ellos, el de Vicente Huidobro, mantiene la frescura  necesaria para ayudarnos a cerrar este comentario: “Picasso, trois syllabes qui ont vidé des milliers d’encriers, qui ont usé des milliers de plumes, de plumes d’acier et de plumes d’oiseau. Trois syllabes qui ont rempli tant de pages, tant de rêves, tant de livres, tant de semaines, tant de mois, tant d’années”.

M. A. ROJAS-MIX