El HUMORISMO GRÁFICO. Nota Presentación libro 2007

Nada demuestra mejor cuán poderosa arma es el humorismo gráfico que los recientes avatares suscitados por las caricaturas de Mahoma. La imagen que satiriza la realidad es capaz de despertar los demonios, recelos y tabúes en que se envuelve cada cultura, puede desvelar la mentira, manipular al opinión y, desde que existe el monoteísmo, amenazar lo sagrado. Una imagen pude pesar más que un discurso. Su efectividad se mide tanto por la fuerza de su presencia como por la importancia de su ausencia. En Chile durante los quince primeros años de la dictadura no apareció ninguna caricatura de Pinochet.

Si humor es algo consustancial al hombre y la caricatura parece surgir con el Renacimiento, bien documentada en los cuadernos de dibujo de Leonardo y Miguel Ángel, el humorismo gráfico que une humor y dibujo y circula a través de los medios, es un género reciente. Aparece con los periódicos a gran tiraje a mediados del siglo XIX y se convierte en arma política, en artefacto frena formar opinión en manos de los dos grandes publicitas newyorkinos de la época: de Pulitzer y Hearst. Fue la caricatura de un chinito de mandil limonado la que acuñó el concepto de “prensa amarilla”. En una catálogo de la exposición “La gráfica política del 98” relativo a la guerra hispanocubana o hispanoamericana, publicado en fecha adecuada,  me referí a cómo Hearst había iniciado una “guerra de imágenes” para convencer a la opinión pública y forzar la voluntad del Presidente McKinley  a declarar la guerra a España por sus posesiones del Caribe. Iban a liberar a Cuba como ahora fueron a liberar a Irak.

Dos géneros caracterizan el humor gráfico: la caricatura y la “caricatura de situación. El nombre “caricatura” viene de ritranttini carichi, “retrato de carga”, porque: utiliza la deformación física como metáfora de una idea, satiriza para mostrar algo no siempre perceptible. Desde fines del S. XVI desarrolla todos sus registros: ideológicos, políticos, personales…

Otra es la “caricatura de situación”, cartoon en inglés. Palabra que existe desde el siglo XIX e indica parodia  gráfica de acontecimientos contemporáneos, políticos y sociales. Como los temas del “cartonista” los constituían el entero mundo entorno, la sensibilidad ante lo social que este ejercicio del lápiz implicaba, definió su actividad por la protesta o por su contrafigura: la persuasión política.

El humorismo gráfico, despega en Europa durante las guerras napoleónicas, en España se activa en la guerra de imágenes del 98, el fascismo lo amordaza, pero  reaparece semiclandestino al final del período para desestabilizar el franquismo. A América llega con  las luchas por la  independencia y se extiende rápidamente a  partir de la segunda mitad del XIX. En Argentina nace marcado por la influencia francesa; en México por el estilo y el humor nativo que le imprimió José Guadalupe Posada; en las Antillas por la línea española de Víctor Patricio de Landaluze (firmaba Bayaceto); y por la línea neoyorkina, importante en los dibujantes del exilio cubano que publican, Cacarajícara y Cuba y América.

El humorismo gráfico es lo que podríamos llamar un género joco-serio. Es un género particularmente importante en nuestra América, porque da voz a los sin voz, guarda durante las dictaduras la memoria democrática,  diciendo lo que las palabras no pueden decir y porque educa en valores, que es a lo que aspira hoy una educación progresista ¡Que mejor ejemplo que Mafalda! Por ello queremos mantener vivo este espíritu invitándolo a manifestarse en publicaciones y concursos y abriendo las puertas a las nuevas generaciones

El humor gráfico y la historieta de los últimos años del siglo XX no sólo son importantes documentos sobre la sociedad y su sentir, sino que pueden ser comparados con  los mejores análisis que de ella se han hecho.. Mirando dibujitos, afirma Juan Sasturain (El domicilio de la aventura): se puede “vislumbrar una Argentina tan elocuente, entera y desnuda como si se hojeara el informe “Nunca más” -sobre personas desaparecidas y excesos represivos- o se metiera la nariz por las ventanas de los cuarteles o el Congreso Nacional”.

Miguel Rojas Mix
Director CEXECI